La fe la aplicamos en el hogar cuando entregamos todas nuestras cargas al creador, teniendo la certeza de que solo Él nos puede dar la paz para dar solución a nuestras inquietudes.
La esperanza en nuestro hogar es cuando tenemos expectativas bastante altas acerca de algo y creemos firmemente que pasará a nuestro favor, y si no pasa seguimos creyendo.
La caridad es ese deseo que nace en nuestro corazón por algo o por alguien que tiene alguna necesidad sin resolver, y sin esperar nada a cambio actuamos y ayudamos.