Начална Страница
Ресурси
Ценообразуване
Създайте История
Вписвам се
Регистрирайте се като учител
Регистрирайте се като физическо лице
Търсене
Отключете Премиум Функции
Премиум Функция
Надстройте, за да получите достъп до тази функция.
Надстройте само за $1
Las penas del joven Werther
Създайте Storyboard
Копирайте този Storyboard
ПУСКАНЕ НА СЛАЙДШОУ
ЧЕТИ МИ
Създайте свой собствен
Копиране
Текст на Статията
La gente joven había dispuesto un baile en el campo.
Convinimos en que iría con un coche a buscar a esta señorita y a su tía, para conducirlas a la fiesta, y de paso recogeremos a Charlotte.
¿Y por qué?
Vais a conocer a una joven muy guapa ¡Cuidado con enamorarse!
Porque ya está prometida a un joven.
Descendía el sol rápidamente hacía las montañas que limitaban el horizonte, cuando el coche se detuvo en la puerta del patio de la casa.
¡Qué calor!
Espero que no se demore.
Aguarde un momento, por favor. La señorita Charlotte no tarda en salir.
Mi alma estaba absorta en contemplar su talle, su rostro, su voz, sus menores movimientos...
Después de un buen rato...
Es un gran placer llevarla al baile.
¡ohhhh!
Werther comenzó a bailar, con todas las señoras que pudo observar, antes de decidirse a ponerse a bailar con Charlotte.
¡Qué hermosa se ve!
¡Baila con todo su corazón, con toda su alma; todo su cuerpo es una perfecta armonía!
¿Quisieras bailar la siguiente contradanza?
¡Claro!
¡Bailan muy bien! se les ve bonita pareja.
¡Qué gracia!
¡Es preciso verla bailar! Lo hace con todo su corazón, con toda su alma...
¿Podemos seguir danzando?
Werther y Charlotte, siguieron danzando una y otra vez...
Claro, que bailáis de maravilla.
¡Qué agilidad en sus movimientos!
Durante el baile, Werther escuchó dos veces el nombre de Alberto, con un tonillo misterioso...
Puedo preguntarte... ¿Quién es Alberto?
Aunque esto no era nuevo para mi, porque lo había sabido en el coche.
Alberto es un joven muy apreciable, al cual estoy prometida.
Създадени са над
40 милиона
сценария
Без Изтегляния, без Кредитна Карта и без Регистрация, за да Опитате!