Esta historia comienza en un pueblito muy bonito, encumbrado en las montañas, donde los habitantes, todos muy buenos cristianos y gente de paz, nacían trabajadores y cada uno con su quehacer, todos, todos menos uno.
El hombre de la pierna cruzada. Este era un fulano medio extraño que se pasaba la vida lo que se dice hilando el cañamo de sus pensamientos sentado en algún escaño de la plaza, sin mas quehacer que aquel tan sin problemas de no hacer nada mas que estar estando. Estar como sin estar, lo que nosotros llamamos a la mama sentada.
Para que ustedes vean hasta cabra le tenían al hombre de la pierna cruzada nada mas por si se le hacían los honores de tomar leche.
Los demás habitantes de aquel lugar le habían de dar de comer sin razón alguna, también lo vestían, otro le traía un purito, el de fondo le traía un café con chocolate.
Pero solo que sea en coche.
Si me llevan alzado.
Al anochecer, quizá se le arrimaba el alcalde y con gran respeto le decía:Otro día era el cura:
¿Se viene a dormir a mi casa?
¿Quiere ir a pasar la noche cómodo en la casa cural?
Hasta el escaño de la plaza venía el barbero a hacerle el pelo y la barba, el médico a recetar lo y el cura a echarle la absolución. Sí, se nace con suerte a veces, y el perezoso aquel era tan afortunado que ni él mismo se percataba.Pasaron años y más años, y nada cambiaba. Pero un día, a por fin, el pisuicas mal aconsejó a alguno, que levantó tribuna en la plaza.
Ciudadanos. ¿Hay alguien que me diga por qué ese hombre que está sentado en el escaño puede vivir con la pierna cruzada mientras nosotros estamos a ver lar por él?
¡Ciudadanos, óiganme todos ustedes!
Nadie pudo explicar. Unos a otros se volvían a mirar extrañados. Lo único que sabían decir es que aquello había sido así siempre, nadie podía recordar desde cuándo aquel hombre estaba simplemente estando allí. ni por cuántos años mas iba a estar.Entre todo el vecindario se le hizo un juicio público y allí mismo se le condenó a ser enterrado vivo si no cogía un pico y una pala y se ponía a trabajar, como todo hombre que se respeta.
1- ¿Por qué llevan a este hombre vivo en un ataúd?2-Pero no le hagan tal cosa den le una segunda oportunidad es mas yo le doy un saco papas para que se alimente unos días más.3-Hombre no, como cree.
A las doce del siguiente día, hora que se había acordado para ejecutar la sentencia, estaba nuestro hombre muy campante en la plaza, bien entretenido con su cabra, cuando lo arrancaron de allí y lo metieron en la caja. En seguida esta fue levantada y todo el pueblo se vino de curioso camino al cementerio, Ya cerca de aquel, se toparon con un labrador de otra aldea, que al ver el cortejo preguntó:
2-¿Y están peladas?3- Entonces gente... adelante... adelante vamos al cementerio
1-Porque es un vago y hemos decidido no alimentar lo más y para que no se fuera a morir de hambre lo hemos condenado a ser enterrado vivo.
Vytvořeno přes 40 milionů storyboardů
K Vyzkoušení Není Potřeba Žádné Stahování, Žádná Kreditní Karta a Žádné Přihlášení!