Arjumand aceptó. Aceptó de corazón y permitió que el príncipe colocara alrededor de su hermoso cuello el collar de diamantes.
Hablaré con tu padre y esperaré hasta que tengas la edad permitida, ¿aceptas, amada mía?
Padre si ya tengo dos esposas, ¿Cómo no aceptarías que tuviera una tercera
Ahora son otros tiempos, Las cosas han cambiado. Has olvidado lo que es ser joven, seguramente nunca te has enamorado como yo.
Cuentan que, como el mensajero era un poco lento de intelecto y medio sordo, el recado que llego al principie fue confuso: Que si no estaban unidos era por que estaban separados, que le mandaba aquel envoltorio para que se quede a distancia y que ella estaba enamorada del monito.
Dile a tu amo que le mando esto para que recuerde que estamos unidos, aunque estemos separados en la distancia.
¡Y también dile que el monito me parece un amor!