Tráiganos a Shimshón. No queremos empezar una guerra, solo que su líder nos está causando problemas.
Está bien, lo traeremos.
No se preocupen. Ustedes amárrenme con sogas y entréguenme a los Pelishtim.
Shimshón, los Pelishtim quieren que te entreguemos.
Por fin lo tenemos.
Soy el mejor. Puedo derrotar a quien sea por mi gran fuerza.
Lo debilitaré. Se olvidó que Hashem le dio esta fuerza.
¿Por qué este hueso pesa tanto? ¡No puede ser! He cometido un grave error. Hashem lo siento mucho. Tú eres el rey del mundo y aquel que me dio esta fuerza. Te pido por favor que me perdones.