Las mozas al ver venir el hombre armado se esconden en el venta, a lo cual Don Quijote les dice:
No fuyan ni teman desaguido, a la oraden la caballería, cuanto mas tan altas la doncellas como vuestras presencias demuestra
Las mozas no pudieron aguantar las risas al ver que Don Quijote las había llamado doncellas, un rango fuera de su posición
Don Quijote respondió: Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez ademas la risa que de leve causa procede
El lenguaje no entendido de las señoras acrecentaba en ellas la risa y en el Quijote enojo
Las mozas consideraban que, hombre que, por ser muy gordo, era pacifico y viendo aquella figura contrahecha con armas desiguales no estuvo nada en acompañar a las doncellas
Si vuestra merced caballero| busca posada amen del lecho porque en esta venta no hay ninguno
Las camas de vuestra merced serán duras peñas, y su dormir, siempre velar; y siendo así bien se puede apear
Quijote le dijo al huésped que le tuviese mucho cuidado con su caballo por que era la mejor pieza que comía pan en el mundo, sin embargo esto no convenció al huesped