¡Aquí nadie me manda! ¡Aquí yo soy la ley!… ¡Aquí yo hago lo que quiero!
Skaidrė: 2
No seas estúpido, Jaibo… si seguimos así, se nos va a pudrir el tamal, acuérdate que el que obra mal, se le pudre el tamal
Skaidrė: 3
¿Acaso estos niños representan a muchos jóvenes? Sí, porque no se ha cambiado, hoy se sigue creciendo sin oportunidades, se sigue un círculo vicioso atrapados entre la pobreza y la violencia.
Skaidrė: 4
¿Te acuerdas quién me delató? ¡Tú fuiste!
Skaidrė: 6
Ama, deme un abrazo…
¡Tú no mereces nada! ¡Solo me traes desgracias!
Skaidrė: 7
¿Porqué no me quieres?
¡Porque me traes puros corajes! ¡Chamaco del Demonio!
¡Quiero portarme bien, pero no sé cómo!
Skaidrė: 8
Aquí todos pueden empezar de nuevo.
¿Será verdad?
Skaidrė: 9
Si en lugar de esos pudiéramos encerrar para siempre la miseria...
Skaidrė: 11
A más de 70 años, los olvidados siguen existiendo. Niños sin escuela, sin hogar, sin justicia. La pobreza, la violencia y el abandono no son cosa del pasado, sino heridas aún abiertas en nuestra sociedad
Skaidrė: 13
No somos malos… solo queremos una oportunidad...
En cada esquina, un nuevo Pedro, un nuevo Jaibo, buscan ser vistos. ¿Hasta cuándo seguirán siendo… los olvidados?