Salieron, y el viaje duró tres días y cuatro noches, con continuos motivos de admiración para el pequeño viajero.
El pequeño Marcos llego a la casa, cubierto de polvo, pero entro directamente a mirar a su madre, quien estaba en cama.
B-busco a su patrón...
¿Que quieres?
El patrón ha salido anoche para Buenos Aires, con toda su familia.
Pero yo, no tengo a nadie aquí… ¡soy solo!
No sé qué hacer. Ya le diré dentro de un mes cuando vuelva. ¿No hay ya bastantes por dioseros de tu país en Rosario? Vete a pedir limosna a Italia.
¡Camaradas! he aquí un pobre muchacho, compatriota nuestro, que ha venido solo desde Genova a Buenos Aires, para buscar a su madre. ; presenta la carta, lo reciben mal. No tiene un céntimo. Está aquí solo, desesperado.
'¡Parece que me persigue una maldición! ¡Me moriré en medio de la calle sin encontrar a mi madre! ¡Yo me vuelvo loco!¡Me mato! ¡Dios mío! ¿Cómo se llama ese país? ¿Dónde está?¿A qué distancia?
¡También tú, ahora, preguntas por el ingeniero Mequínez! Me parece que ya es tiempo de que esto concluya.No basta que lohayamos dicho en los diarios. ¿Será menester anunciar en las esquinas que el señor Mequínez se ha ido a vivir a Tucumán?
Esta a mas o menos 15 millas de aquí, llegaras en un par de horas.
Estas aquí, hijo, estas aquí.¿Cómo estás aquí? ¿Por qué? ¿Eres tú? ¡Cómo has crecido!¿Quién te ha traído? ¿Estás solo? ¿No estás enfermo? ¿Eres tú,Marcos? ¡No es esto un sueño! ¡Dios mío! ¡Háblame!
¡Gracias, doctor!
Tu madre se ha salvado.
—¡Levántate…! ¡Eres tú, heroico niño, quien ha salvado a tu madre!
Sukurta daugiau nei 40 milijonų siužetinių lentų
Nereikia Atsisiuntimų, Nereikia Kredito Kortelės ir Nereikia Prisijungti!