Antes de regresar a casa, la voz misteriosa volvió a hablar:—Recuerda, Sofía: tu mente funciona como un gran equipo. Cuando cuidas tu descanso, mantienes hábitos saludables, lees, juegas, conversas y aprendes cosas nuevas, ayudas a que cada uno de estos guardianes sea más fuerte.
Al despertar, Sofía sonrió. Ahora entendía que cada aprendizaje era posible gracias al trabajo conjunto de las funciones cognitivas. Desde ese día decidió prestar más atención en clase, leer con frecuencia, ejercitar su memoria y organizar mejor sus actividades, porque sabía que cuidar su mente era la mejor manera de seguir aprendiendo y creciendo.
Dia: 2
Finalmente llegó a un gran salón donde se encontraba el sabio del reino: Funciones Cognitivas.
Yo soy quien organiza el trabajo de todos —explicó con tranquilidad—. Planifico, tomo decisiones, controlo los impulsos, resuelvo problemas y adapto las acciones cuando algo cambia. Gracias a mí puedes organizar tus tareas, alcanzar metas y enfrentar nuevos desafíos.
Sofía comprendió que cada uno de los guardianes era importante, pero que ninguno trabajaba solo. Cuando estudiaba para un examen, primero utilizaba la atención para concentrarse; luego la percepción para comprender la información; la memoria para almacenarla; el lenguaje para expresarla y las funciones ejecutivas para organizar sus ideas y resolver las preguntas.
Dia: 3
De repente escuchó una conversación muy alegre. Era Lenguaje, un mensajero que llevaba palabras escritas y habladas por todo el reino.
Yo permito que las personas se comuniquen, expresen sus emociones, comprendan instrucciones y compartan conocimientos. Sin mí sería muy difícil aprender junto a los demás.
Sofía sonrió al pensar en todas las historias que había leído y en las conversaciones que tenía con su familia y sus amigos.