Aquiles, ¡Jamás se apodere de mí un rencor como el que guardas! ¡Oh tú, que tan mal empleas el valor! ¿A quién podrás ser útil más tarde, si ahora no salvas a los argivos de una muerte indigna?
Tal es el gran pesar que tengo, a causa de las contrariedades del rey. Mas dejemos lo pasado; no es posible guardar siempre la ira en el corazón. Cubre tus hombros con mi armadura y ponte al frente , pues están confiados de que no este
Pasado (recuerdo de Aquiles)
Y Patroclo vistió la armadura y fue el primero que tiró la lanza, y los enemigos huyeron.
Pasado (recuerdo de Aquiles)
Cuando Héctor vio que Patroclo se alejaba y que lo habían herido, lo siguió y le envasó la lanza en la parte inferior del vientre.
¡Héctor! Jáctate ahora con altaneras palabras, ya que te han dado la victoria Jove Saturnio y Apolo; los cuales me vencieron fácilmente, quitándome la armadura de los hombros.
Si veinte guerreros como tú me hubiesen hecho frente, todos habrían muerto vencidos por mi lanza.