Al calor abrasador de la Travesía, el gaucho, como si de un milagro se tratase, divisa las siluetas de quienes serian sus salvadores.
¡Aguanta hermano! ¡Ya llegamos!
Por fin... Pénse que iba a morir.
¡Agárralo! ¡Agárralo!
Firme, ¡carajo!
Slajd: 4
¡Que no trepe patróncito! Por favor, que no trepe.
¡No se fue! El muy desgraciado es consciente.
¡¡ROAAAARRRRRRR!!
El tigre, cual muerte paciente, acechaba desde el silencio, tendido, esperando el momento en que caiga aquel gaucho, entre sus fauces.
Slajd: 5
Asi, Facundo se va junto con los gauchos, puesto a ver por su destino.
Slajd: 6
Al calor del alba, el gaucho escapaba de su propia violencia. No había alternativa: debía cruzar la travesía, desierto seco y solitario, con la montura al hombro y la justicia pisándole los talones.
Slajd: 7
Si claro, venga.
¡¡Tome!!
¿Puede mostrarme su papeleta de cónchavo?
Slajd: 8
Facundo hijo, aprende todo lo que puedas y aprovecha la oportunidad. San Juan te espera...
Esta bien viejo.
Slajd: 9
De adolescente se hizo amigo de las apuestas, encontró gusto donde otros veían desgracia.
¡¡SLAAAAPPPP!!
Este es para estrenarlo en Facundo.
Así fue como Facundo Quiroga termino en San Juan, buscando formarse.
Slajd: 10
Facundo Quiroga, ya coronel, no hizo mas que acrecentar su naturaleza violenta...