Narrador: Después de un largo día de caza por toda la selva, un león se echó adescansar debajo de un árbol.
Narrador: Cuando por fin se estaba quedando dormido,unos ratones se atrevieron a salir de su madriguera y se pusieron a jugar a lasescondidas a su alrededor.
Narrador: De pronto, el ratón más travieso tuvo la ocurrencia de esconderse entre lamelena del león, mientras otro contaba detrás de un árbol, con tan malasuerte que lo despertó.
¿Cómo te atreves a perturbar mi sueño, insignificante ratón? ¡Voy acomerte para que aprendas la lección!
Narrador: Muy malhumorado vio que su siesta había sido interrumpida, el león atrapóal ratón entre sus garras y dijo dando un rugido:
Por favor no me mate, señor león. Yo no quería molestarlo. Si me deja ir leestaré eternamente agradecido.
Narrador: El ratón estaba tan asustado que no podía moverse.
¡Ja, ja, ja! – se rio el león mirándole - Un ser tan diminuto como tú, ¿de quéforma va a ayudarme? ¡No me hagas reír!
2-Déjame marchar, porque puede que algún día me necesites
4-¡Te ayudaré, verás que te ayudaré gran león!
Narrador(3): Pero el ratón insistió una y otra vez, hasta que el león, cansado y conmovidopor su tamaño y su valentía, le dejó marchar con la condición de que loayudaría algún día.
1-¡Eso no pasará pequeño ratoncito, en un dos por tres te acabaré!