La Llorona' es uno de los personajes de las leyendas prehispánicas más peculiares en las historias de fantasmas en México. Una historia que se ha ido transmitiendo de generación en generación que se basa en una mujer que asesinó a sus hijos ahogándoles en el agua y que, arrepentida por sus actos, decidió quitarse la vida. La leyenda cuenta que se aparece por las noches en los pueblos y ciudades gritando lamentos por sus hijos.
La Llorona
No existe una única leyenda de esta figura ya que, además, se ha extendido a otros países de Centroamérica. Muchas personas ubican su tumba en diferentes lugares. Por ejemplo, se dice que se encuentra en el Panteón de Dolores del Pueblo Mágico de Jerez (Zacatecas). Otra de las leyendas más famosas se ubica en la Ciudad de México, concretamente en la casona de Coyoacán, y algunas señalan que se encuentra en el municipio Dolores Hidalgo (Guanajuato).
se cuenta que hace más de 100 años y ante el constante tormento que sufrían los pobladores con supuestos lamentos en la zona, estos decidieron cooperar para poder construir dicho monumento, luego de que un sacerdote que acudió a bendecir la zona lo aconsejara.
La leyenda de la Llorona ha tenido muchas funciones: ha servido para espantar a los niños, a extraer el miedo a hombres y mujeres para que sean fieles a sus parejas, para evitar infanticidios por parte de la madre, como parábola de la justicia divina, o como símbolo colectivo. A lo largo de la historia, la figura doliente de la Llorona, su trágica y eterna condena de vagar a través de los siglos sin poder hallar a sus hijos, ha inspirado gran cantidad de manifestaciones culturales, literatura, canciones de la lírica popular, obras de teatro, bibliografía y artes audiovisuales de cine y televisión.