No podré serlo nunca, Viracocha. Tú no puedes hacer que ella vuelva del palacio del Sol. Pero sí puedes hacerme menos desgraciado. Voy a pedirte una cosa.
Habla y dime en que.
Me dejarás siempre correr el Imperio, ordenarás que nadie me cierre el paso y que nadie en tu reino me impida tocar la quena ¡Hazme creer que el mundo es mío!
Te daré siervos, te ennobleceré...
Si me quedara en tu castillo, mis canciones no te gustarían y mis notas de dolor no te llegarían al alma
¡Padre mío! ¡Padre mío! ¡Déjame ir por el mundo!
También puedo dejarte acercarte a mi trono y marchar en mi comitiva. Tendrás trajes suaves de alpacas tiernas y siervos que colmen tus deseos. Pero debes tocar la quena.
El musico le dice al inca que no puede hacer eso, puesto que él no puede hacerla regresar del palacio del sol, posterior a esto el musico le pide al inca algunas cosas y el inca intrigado le pide que lo diga. Uno de los guardias se retira para darles más privacidad pero el otro se queda asegurando la puerta.
INTI
III
El musico le pide una serie de cosas al inca para que el pueda ser capaz de viajar por todas partes sin ningún problema o restricción, a lo que el inca ,dispuesto a darle muchas comodidades para que se quede en el palacio le sigue insistiendo.
¡Aiguayá!
Eres y no eres de mi reino. Ve por el mundo, Divino errante. Vé...¡Yma sumac yaqui!
El inca continua diciéndole al musico todas las comodidades y cosas que podrá tener si se queda en el palacio y toca la quena, pero el musico le responde diciendo que el desea viajar y explorar el mundo, ya que si se queda allí su música cambiará y no será del agrado del inca.
¡Yma sumac yaqui! ... ¡Yma sumac yaqui!
¡Aiguayá!
Este mismo le dice todas las cosas que hará en su nombre y beneficio si es que lo deja, como por ejemplo grabar insignias del inca en arboles, en las piedras poner sus colores y cazar murciélagos para su manto imperial.
El inca le comprende y le da una insignia para que nadie lo detenga en su trayecto de exploración por el mundo, por mientras van caminando hasta la salida del castillo.
Finalmente el musico se retira después de ser escoltado por los soldados, y en el silencio de la noche el inca dice ¡Yma sumac yaqui!, el musico al escuchar esto responde a lo lejos ¡Aiguayá! Y es así como el musico parte su viaje al mundo tocando la quena y difundiendo el nombre del inca en todas partes.
Создано более 40 миллионов раскадровок.
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