De camino a la escuela Sofía iba pensando en esa postal extraña que había encontrado.
¿Por qué encontré esa postal en el suelo? ¿Se le habría caído al cartero?
No estoy preparada, contestaré con lo que me ha enseñado el filósofo.
Cuando Sofía llegó al colegio le dieron un examen de religión, pero ella no estaba preparada. Decidió contestar con lo que había aprendido del filósofo.
Cuando Sofía acabo de leer sobre Aristóteles, se puso a ordenar su cuarto. Encontró un calcetín blanco que no era de ella y lo colocó en una caja junto al pañuelo de seda, el vídeo y las piezas de lego.
Después de haber leído sobre Aristóteles entendí que es igual de importante tener orden en los conceptos e ideas.
Más tarde Sofía metió la caja de galletas donde guardaba todas las cartas del filósofo a su habitación. Ordenó todas las hojas, luego las perforó y las acomodó en una carpeta. Tenía ya más de 50 hojas.
Estoy en proceso de hacer mi propio libro de filosofía. No lo he escrito yo, pero lo han escrito para mi.
Sofía iba de camino al callejón para ver si el filósofo le había dejado una carta nueva. De pronto descubrió una postal con el logo de la ONU y que iba dirigida a Hilde Moller, la postal llevaba la fecha del 15 de junio de 1990.
¿Las naciones unidas? ¡15 de junio! ¡Ese día es mi cumpleaños!
Sofía abrió la postal y la leyó. La postal decía que la felicitaba por su cumpleaños y que Sofía le tenía que mandar las cartas a Hilde.
¿Quién es Hilde? ¿Cómo es posible que su padre de esa tal Hilde diera por seguro que conozco a Hilde?