QUÉDATE CONMIGO 4

Updated: 5/16/2021
QUÉDATE CONMIGO 4

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  • Estás apunto de recostarte en el colchón polvoso cuando escuchas que te llaman por tu nombre. Es una voz de mujer, te llama pausada desde el corredor. La sangre te vuelve a la cabeza, acercas el oído a la puerta.
  • Arya...Arya...Arya
  •  Parece la voz de mi madre. ¡Qué alivio! Es probable que la camarista haya avisado a recepción, entonces mi madre al notar la ausencia subió a buscarme
  • Abres la puerta con sigilo para confirmar si es ella quien te busca, pero sólo distingues una sombra delgada que se acerca en el pasillo, pues la luna ya no ilumina lo suficiente y esta parece no tener rostro.
  • Esa sombra te llama examinando cada puerta. No sabes qué hacer. Entre tus pensamientos olvidas que tenías la perilla forzada y la sueltas; el ruido metálico del resorte llama la atención de quien crees es tu madre y comienza a acercarse a ti.
  • Arya...Arya...Arya
  • CLACK!
  • s
  • Vuelves a cerrar la puerta para esconderte. Si fuese tu madre no caminaría tan lento. Te molesta tu actitud temeraria antes de subir. No sabes qué hay ahí afuera, y no te interesa saberlo, te arrepientes de estar ahí.
  • SLAM!PASPAS
  • PASPAS
  • Escondes tu cuerpo al lado de la cama, comienzas a temblar y sudar más. Tocan la puerta del cuarto. Dicen tu nombre, te llaman. Aguantas el aire y escuchas. Comienzan a tocar la puerta cada vez más fuerte a puño cerrado, con desesperación. Gritan tu nombre
  • El sonido incrementa hasta volverse insoportable y tus oídos ya no pueden más, te tiembla todo el cuerpo, quieres gritar, pero sólo logras reprimir las lágrimas.
  • ARYAAAA
  • De un momento a otro el ruido cesa. Con los sentidos inestables escuchas el latir de tu pecho. Hay un silencio que abruma, no escuchas nada por segundos eternos y ahora respiras podrido una vez más...
  • ... ya no huele sólo a encierro, se respira a podrido, a muerte una vez más. Te das cuenta que son los ratones que te acompañaban. Llegas a la conclusión de que esa cosa se alimenta de vida, y está persiguiéndote. Te quiere a ti.
  • 
  • 
  • Sales del armario con prisa, sales del cuarto, ya no te importa nada, quieres salir de allí. Corres. Bajas las escaleras lo más rápido que te permiten las piernas, no observas a tu alrededor, sólo desciendes y corres rumbo a tu refugio.
  • AAAAAAH!
  •