Somos filibusteros de las tortugas; dos hermanos de la costa, y venimos de maracaibo
Al del Corsario Rojo.
¿A que barco pertenecían?
¿Han escapado de los españoles?
¡Si, comandante!
¡Señor Mongan! Usted dará la alarma si algo sucede.¡Todos a las armas!
Lo han matado, ¿verdad?
Sí, comandante. Tal como mataron al otro hermano, el Corsario Verde.
No moriré sin haber exterminado antes a ese maldito y a toda su familia, y entregado a las llamas la ciudad que gobierna. No dejaré piedra sobe piedra.
¡Ah, ese perro de Wan Guld!
Murió como un héroe, señor. Aun cuando el lazo de la horca le quiteba la vida, tuvo fuerzas para escupir la cara del comandante.
A oir esas palabras, El corsario se estremeció. Agarró buzcamente a carmaux por un brazo, y lo llevo a la fuerza hacia la popa..
No lo hicieron a la fuerza de las armas, comandante, sino por sorpresa, a traición. Como usted ya sabe, el hermano de usted se había dirigido a Maracaibo para vengar la muerte del Corsario Verde, Éramos ochenta hombres decididos, pero en la embocadura del Golfo nos somprendieron un tremendo huracán que hizo pedazos nuestro barco. Su hermano nos condujo por los pantalones, y cuando creíamos que encontraríamos refugio, caímos en la emboscada que nos teniaó Wan Guld en persona.. El Corsario Rojo se defendió como un león, decicio morir en el campo antes de que en la horca. Pero el flamenco lo reconócio y ordenó que lo respetaran.
El corsario desendió hasta una pequeña cámara, elegante e iluminada, y indico a Carmaux de que hablase. Pero el marinero no podia despegar sus labios.
¿Cómo los apresaron?
Over 40 millioner storyboards skabt
Ingen Downloads, Intet Kreditkort og Intet Login Nødvendigt for at Prøve!