María de la Luz Cervantes, conducía un coche alquilado; en una tarde lluviosa, con camino a Barcelona. Desafortunadamente, el coche sufrió un daño que perjudicó el normal funcionamiento del mismo.
Te estoy diciendo la verdad, ¿Por qué no me crees?
Un conductor de autobús se compadeció y la recogió, María le explicó que necesitaba un teléfono para comunicarse con su esposo y decirle que no llegaría a las siete de la noche.
¡No lo quiero volver a ver y tampoco leeré sus cartas!
María se había quedado dormida y el autobús la dejó en un Sanatorio Psiquiátrico, donde la confundieron, pensando que era una de las internas. Mientras que ella insistía en que solo vino a hablar por teléfono.
''Sanatorio Psiquiátrico''
A María le suministraron calmantes. A la mañana siguiente, conversa con el director, pero él no le cree y realiza su admisión en el sanatorio. Su esposo creyó que María le había abandonado, aún así la localiza y asiste al sanatorio, ella le relata lo sucedido, pero su esposo está convencido de que ella perdió la cordura y que lo mejor es que permanezca un tiempo allí.
Creo que lo mejor para ti es dejar que los doctores te evalúen y así te puedan ayudar
Todo lo acontecido provocó que María se decepcionara de su esposo y pierda el interés de contactarse con él, a través de las cartas. Él ya no la visitaba y así la relación se fue enfriando.
Producto de la gran desilusión que sufrió María, al ver que su esposo no creyó en ella, ni la fue a visitar nunca más; desapareció y nunca jamás se supo de ella...